11 de diciembre de 2020

Pautas para la evaluación de sibilancias y asma en niños en edad preescolar

Noticia

Revisión internacional de las pautas para la evaluación de sibilancias y asma en los niños en edad preescolar

Las sibilancias y la dificultad respiratoria en niños en edad preescolar constituyen una condición heterogénea y algunos de los síntomas que se presentan con mayor frecuencia en la práctica pediátrica diaria. Debido a esto se hacía necesario establecer unas bases comunes para fijar unas pautas que permitan identificar qué niños pueden estar en riesgo de sufrir asma para proporcionarles un manejo y tratamientos adecuados. La EAACI ha hecho una revisión de todas las pautas, recomendaciones y guías publicadas en inglés recogida en este documento.

En España, las sibilancias y otros síntomas típicos de asma como la tos o la dificultad respiratoria, representan un alto porcentaje de las consultas de pediatría durante los primeros cinco años de vida, lo que constata una alta incidencia y una dificultad para el control de la enfermedad en esta etapa. Así se refleja en un documento elaborado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Además, estiman que hasta un tercio de los lactantes han tenido sibilancias y en casi un 20% de ellos las sibilancias son recurrentes.

En resumen, los niños en edad preescolar tienen la tasa más alta de visitas médicas no programadas por sibilancias y síntomas de asma, en comparación con los demás grupos de edad, tal y como constata la EAACI. Todo ello conduce a una serie de limitaciones en las actividades de la vida diaria y, además, se ha demostrado que la recurrencia de sibilancias y la lesión pulmonar acumulada a causa de infecciones respiratorias virales puede estar asociada con una función pulmonar reducida a los seis años que puede persistir hasta la edad adulta. Otro aspecto a tener en cuenta es la cantidad desproporcionada de medicamentos que consumen estos niños.

Desde SEICAP se ha insistido en diferentes ocasiones en la necesidad de realizar un abordaje temprano de los síntomas respiratorios en niños en edad preescolar, como las sibilancias o la rinitis, para evitar su evolución a asma, lo que se conoce como marcha alérgica. Y es que, una minoría considerable de estos niños continuará en la etapa escolar con sibilancias y serán diagnosticados de asma, sin embargo, hasta que ese diagnóstico se confirma la decisión sobre el tratamiento y el manejo adecuados son un desafío para los especialistas. Además, otro número considerable de niños que tengan sibilancias en la etapa preescolar, debido a resfriados u otras infecciones, no evolucionarán a asma y esos síntomas desaparecerán. Por lo que parece clara la necesidad de establecer unos criterios mínimos para que los pediatras sepan cómo actuar y abordar cada caso. Por ello, las diferentes sociedades científicas de distintos países realizan unas determinadas recomendaciones analizadas en el documento mencionado de la EAACI.

La revisión realizada por la EAACI ha concluido con las mejores calificaciones para las recomendaciones establecidas por el National Council of Asthma Australia, seguido de las GINA y las organizaciones británicas NICE y BTS. En la búsqueda realizada por la EAACI la mayoría de las pautas estaban centradas en el asma en general, solo cuatro estaban únicamente centradas en las sibilancias.

En el caso del organismo de Australia, en su Australian Asthma Handbook establecen que antes de los 12 meses no debe diagnosticarse asma en bebés. Las sibilancias en este grupo de edad se deben más a una bronquiolitis viral aguda o  a unas vías respiratorias pequeñas y / o flácidas. Los bebés con sibilancias clínicamente significativas deben ser remitidos a un especialista. En cuanto a los niños de entre 1 y 5 años, consideran que los síntomas respiratorios episódicos, como sibilancias y la tos, son muy frecuentes sobre todo en menores de 3 años. Por otro lado, la prueba objetiva de la función pulmonar mediante espirometría para diagnosticar el asma no es factible en este grupo de edad. Además, hay que tener en cuenta que una alta proporción de niños que responden al tratamiento con broncodilatadores no pasan a tener asma en la infancia posterior (por ejemplo, en la edad escolar primaria). Además, incluye una tabla con los signos que ayudan a predecir una mayor o menos probabilidad de evolucionar a asma.

Como principales conclusiones, la EAACI apunta a la necesidad de considerar los episodios tempranos y recurrentes de sibilancias como una condición heterogénea que debe ser gestionada con unas recomendaciones que partan de un enfoque personalizado basado en el historial y examen clínico completo de sibilancias en niños en edad preescolar, para ayudar a identificar el riesgo de asma o atopía, pues determinará la posibilidad de que los síntomas persistan. El tratamiento debe basarse en las guías elaboradas.

En España, la AEPap incluye en un documento sobre sibilancias recurrentes en niños los protocolos y algoritmos que se aplican. En Atención Primaria, por lo general, si las sibilancias aparecen después del primer o segundo año de vida, sin otra causa que las justifique y hay datos de atopia, es más probable que el asma persista. En cambio, si se inician en el primer año, son desencadenadas sólo por virus y el IPA es negativo, probablemente se trate de un paciente con sibilancias que desaparecerán. Si los síntomas comienzan poco después de nacer, se necesita descartar otros procesos y derivar a estos pacientes a una consulta especializada.