24 de marzo de 2021

Nuevas recomendaciones de la EAACI para prevenir la alergia alimentaria en niños

Noticia

La Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI por sus siglas en inglés) edita la Guía para prevenir el desarrollo de alergias alimentarias en lactantes y niños pequeños e incluye nuevas recomendaciones a la guía anterior de 2014

La guía está elaborada por un Grupo de Trabajo creado por la EACCI que representa a 11 países europeos y está dirigida a alergólogos, pediatras alergólogos y de Atención Primaria principalmente. Las recomendaciones incluidas en ella son aplicables a bebés y niños pequeños de hasta cinco años con riesgo general de alergia a alimentos, así como aquellos de mayor riesgo.

Los cambios clave que introduce esta guía con respecto a la publicada en 2014 son la sugerencia de incluir el cacahuete y el huevo cocido como parte de la alimentación complementaria entre los cuatro y los seis meses de vida y evitar la suplementación con leche de fórmula en la primera semana de vida. Además, advierte de que no deben aplicarse determinadas técnicas con el objetivo de prevenir la alergia, como evitar los alimentos dietéticos durante el embarazo o la lactancia y el uso de la fórmula de proteína de soja en los primeros seis meses de vida, ya que puede tener más riesgos que beneficios.

El mensaje general que pretenden transmitir los autores de la guía es que las madres y los bebés deben seguir una dieta saludable y equilibrada, acorde con lo habitual en su familia y en su comunidad, en lugar de intentar prevenir la alergia alimentaria evitando ciertos alimentos o tomando suplementos.

La guía apoya la lactancia materna y proporciona recomendaciones sencillas que requieren costes y recursos mínimos. Sin embargo, desde EAACI ven la necesidad de invertir en educación sanitaria y en campañas promocionales para ayudar a las familias, profesionales sanitarios y legisladores a comprender las mejores formas de garantizar una dieta sana y reducir las alergias alimentarias en bebés y niños pequeños.

Así mismo, se insta a los profesionales a ayudar a las familias a considerar las mejores opciones en función de la situación, el riesgo, las preferencias y sus recursos. El objetivo debe ser siempre prevenir la alergia alimentaria evitando daños, intervenciones y restricciones innecesarias, así como costes para las familias y la sociedad.

Para acceder a la guía pincha aquí