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Noviembre 2014
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Sergio Rael
 
ALERGIA Y ALERGENOS

RINITIS

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¿Que es la rinitis alérgica?

La rinitis alérgica es una enfermedad en la cual existe una inflamación crónica de las capas internas de la nariz, causada por alergia a sustancias exteriores, generalmente respiradas, y a veces por alergia a alimentos.
La rinitis alérgica es a la nariz lo mismo que el asma a los bronquios. Ambas enfermedades suelen coincidir, y tienen muchos parecidos, en cuanto a causas, manera de reaccionar, aparición y evolución, de tal modo que se dice que son parte de una sola alteración.
La rinitis a menudo se acompaña de conjuntivitis, inflamación de los ojos, de modo que frecuentemente se habla de rinoconjuntivitis.

¿Qué síntomas produce la rinitis alérgica?

La rinitis suele producir estornudos, a veces muchas veces seguidas, abundante mucosidad, habitualmente transparente, en forma de goteo, picor de nariz, y taponamiento nasal.
Como consecuencia de los mocos es frecuente que el paciente vaya sorbiendo mucosidades, carraspee, o presente tos. La tos puede ser irregular y parecer tos nerviosa, y a veces son toses intensas, irritativas, en ataques, sobre todo por la noche, que causan grandes molestias.
El picor hace que el paciente se frote la nariz hacia arriba (esto se llama saludo alérgico), hacia los lados, en redondo, con el dedo, con la palma o el dorso de la mano, con el brazo, que se la frote contra el hombro, de mil maneras. El picor también hace que el paciente frunza la nariz, los labios, gire la cabeza o incluso los hombros. El paciente hace todo esto de manera refleja, involuntaria, sin darse cuenta, y a veces no lo sabe reconocer aunque se le pregunte. A menudo se confunden estos síntomas de rinitis con tics nerviosos, y los niños con rinitis alérgica pueden ser enviados al neurólogo. En los niños es muchísimo más frecuente que esos síntomas sean debidos a alergia que a un verdadero tic, por lo que hay que saber reconocer los síntomas para evitar tratamientos innecesarios e ineficaces.
El taponamiento nasal puede ser debido a la mucosidad o a la inflamación crónica de la nariz aunque no se tengan mocos. Por esa obstrucción el paciente puede roncar, e ir respirando con la boca abierta, lo cual puede confundir con obstrucción por crecimiento de las adenoides o vegetaciones. También hace que aparezcan ojeras, se pierda olfato, y la congestión puede causar dolores de cabeza.
Un síntoma frecuente de la rinitis alérgica es sangrar por la nariz, sin mediar golpes, sin motivo aparente, muchas veces por la noche. Estas hemorragias en niños son más corrientemente debidas a alergia que a problemas de coagulación o a tensión alta.
Síntomas que también acompañan a la rinitis alérgica son el picor de oídos y de paladar.

¿Esos síntomas son exclusivos de la rinitis alérgica?

No, esos síntomas no son exclusivos de la rinitis alérgica, sino que aparecen en cualquier tipo de rinitis. Pueden aparecer en resfriados o catarros normales, y en rinitis de causa no alérgica. Hay otras rinitis, infecciosas, vasomotoras, por medicamentos, irritativas, y rinitis de causa desconocida, que causan síntomas parecidos o incluso idénticos.

¿Cómo aparecen los síntomas de la rinitis alérgica?

Existe muchísima variedad. A veces predominan los estornudos, a veces la mucosidad, a veces el taponamiento, a veces los picores. Unas personas tienen todos los síntomas, otras personas uno solo de ellos. Los síntomas pueden ser muy severos y molestos, y otras veces casi imperceptibles. Pueden durar desde minutos a varios meses seguidos, y pueden aparecer en una sola estación del año o estar presentes todos los meses del año.
Una de las últimas clasificaciones (ARIA) valora por un lado la frecuencia, y por otro lado la severidad. Algunas personas padecen rinitis que es difícil clasificar en ningún grupo.
Según la frecuencia pueden ser intermitentes, con síntomas menos de 4 días a la semana o menos de 4 semanas al año, o pueden ser persistentes, con síntomas más de 4 días a la semana y además más de 4 semanas al año.
Según la severidad pueden ser leves, cuando los síntomas no son molestos, no interfieren en el trabajo, la escuela, ni en el ocio, el deporte ni en las actividades diarias, y el sueño es normal. Pueden ser moderadas-graves si los síntomas son molestos, o sí que interfieren en el trabajo, la escuela, el ocio, el deporte, las actividades diarias, o en el sueño.

¿Son graves los síntomas de la rinitis alérgica?

Los síntomas varían de ser mínimos, que pasan desapercibidos, hasta llegar a ser muy molestos. Puede llegar a producir picores intensos de nariz, oídos y paladar, ataques de más de 20 estornudos, goteo continuo que hace gastar cajas completas de pañuelos de papel, taponamiento completo de la nariz, dolores de cabeza, falta de concentración, imposibilidad de conciliar el sueño, etc; en definitiva hace que algunos pacientes se quejen de tener una calidad de vida muy reducida.
La severidad de los síntomas puede variar en un mismo paciente de unas ocasiones a otras, por lo que se debe aprender a reconocer los primeros síntomas y empezar el tratamiento de rescate de manera precoz, sin esperas.

¿Por qué aparecen los síntomas de la rinitis alérgica?

Ocurre de manera similar al asma y a otras enfermedades alérgicas. El contacto del paciente con el alergeno, con la sustancia que le causa alergia provoca una inflamación crónica de las capas internas de la nariz. Esa inflamación hace que la nariz tenga una hiperreactividad nasal, es decir que reaccione de manera excesiva frente a una serie de desencadenantes. La reacción consiste en la aparición de los síntomas típicos.
Como desencadenantes actúan los propios alergenos y los catarros por virus, los olores fuertes, humos, polvo como el de las tizas, cambios bruscos de temperatura (pasar del sol a la sombra o viceversa), pequeños golpes, ejercicio, entrada de agua en la nariz al bañarse, el estar nervioso, el llanto, alimentos ácidos o picantes, etc.
Los alergenos y las infecciones por virus pueden actuar como causantes de inflamación crónica y como desencadenantes de agudizaciones de síntomas. Los otros desencadenantes no causan inflamación crónica, sino que actúan sobre la nariz ya previamente inflamada; si no existe esa inflamación previa no causan síntomas.

¿Cuándo se sospecha que alguien tiene rinitis alérgica?

Se sospecha cuando se presentan los síntomas de manera muy seguida o muy repetida. En los niños pequeños, menores de 4-5 años, esos síntomas son muy corrientes y suelen ser debidos a catarros por virus. En esa edad es en la que es más difícil distinguir si es una rinitis alérgica o por otra causa.
Los niños mayores de esa edad no suelen padecer tantos catarros, y es más sospechoso que los síntomas sean debidos a alergia.

¿Cómo se diagnostica la rinitis alérgica?

La rinitis se diagnostica por los síntomas que presenta el paciente. Se puede hacer (raramente) algún análisis de la mucosidad nasal, o pruebas funcionales de la nariz para reforzar el diagnóstico. Así se realiza el diagnóstico de rinitis, rinitis a secas. Para ponerle el “apellido” alérgica se ha de demostrar que el paciente tiene alguna alergia, con pruebas en piel o análisis de sangre, y que esa alergia es la responsable de los síntomas. A veces basta con observar cuándo y cómo aparecen los síntomas y otras veces puede ser necesaria una prueba de provocación.
Se dan más detalles sobre esas pruebas en el apartado “Estudio de la alergia”, en otra zona de esta página web.

¿Qué personas con rinitis alérgica deben estudiarse?

Las personas con síntomas severos deben estudiarse sin ninguna duda. Si se tienen síntomas frecuentes, intensos, duraderos, limitantes, que disminuyen la calidad de vida, con mala respuesta al tratamiento, con evolución a empeoramiento, con complicaciones, etc, se debe hacer una valoración completa de la rinitis sin demora.
Las personas con síntomas muy leves, muy aislados, con recuperación completa, sin repercusión en su ritmo de vida pueden esperar a ver cómo va evolucionando su rinitis de manera espontánea.
Las personas con síntomas intermedios deben comentar con su médico de confianza la conveniencia de realizar ese estudio o bien de esperar, para tomar conjuntamente una decisión. En caso de duda es recomendable hacer el estudio.

¿Qué se hace ante una sospecha de rinitis alérgica?

Ante una consulta por sospecha de asma, el especialista valora tres aspectos: el qué, el cómo, y el porqué.
El qué se refiere a si los síntomas son en efecto debido a una rinitis simple, o si puede tratarse de un síntoma de otra enfermedad más generalizada o si hay complicaciones. En cada paciente, de manera individual, se realiza el llamado diagnóstico diferencial, que consiste en descartar otras enfermedades que pudieran llevar a confusión. Para ello se realizan análisis y pruebas, variables individualmente, según lo claros y típicos que sean los síntomas.
El cómo se refiere a la gravedad de los síntomas: se valoran muchos aspectos, como frecuencia de los síntomas, su duración, su intensidad, la respuesta a los tratamientos, la repercusión en la vida diaria, pérdida de días de colegio o de trabajo, evolución a lo largo del tiempo, etc.
El porqué se refiere a identificar a los causantes y a los desencadenantes de esa rinitis.
Se dan más detalles sobre las distintas pruebas y análisis en el apartado “Estudio de la alergia”, en otra zona de esta página web.

¿Qué sustancias pueden causar rinitis alérgica?

La rinitis alérgica puede estar causada por fundamentalmente por sustancias que se respiran, los alergenos inhalantes. También puede aparecer por sustancias tomadas por boca, alimentos o medicamentos, o por sustancias que atraviesan la piel, medicamentos inyectados o picaduras de abeja o de avispa. En el caso de alergenos no inhalantes la rinitis suele ser un síntoma que acompaña a otros como el asma, o forma parte de una reacción anafiláctica.
Se dan más detalles sobre los alergenos en el apartado “Alergia y alergenos”, en otra zona de esta página web.

¿Cómo se diagnostican las rinitis no alérgicas?

Como la causa más frecuente de rinitis es la alergia, se suele estudiar en primer lugar si existe alguna alergia. Si no aparece, se diagnostica de rinitis no alérgica por exclusión, es decir, porque el estudio alergológico ha sido negativo, ha sido normal. Existen varios tipos de rinitis no alérgicas, y para diagnosticar cada una de ellas se necesitan valorar todos los síntomas y realizar algunas analíticas o pruebas especiales de cada tipo.

¿Cuál es el tratamiento de la rinitis alérgica?

El tratamiento de la rinitis tiene también tres aspectos, el tratamiento del qué, el tratamiento del cómo, y el tratamiento del porqué.
El tratamiento del qué se refiere al tratamiento de los síntomas agudos o tratamiento de rescate. Cuando aparecen los síntomas de manera aguda se usan medicamentos antihistamínicos fundamentalmente.
El tratamiento del cómo se refiere al tratamiento preventivo, que se usa a diario, para disminuir la inflamación crónica de la nariz, y hacer que no sea tan reactiva.
El tratamiento del porqué se refiere al tratamiento de la causa o tratamiento etiológico. Cuando se averigua la causa se usa un tratamiento para eliminar esa causa, o para que el cuerpo se adapte a esa causa y no le cause ya daño.
Se dan más detalles esos tratamientos, la respuesta que se espera, y la actitud si no se observa mejoría, en el apartado “Tratamiento del asma y otras alergias” en otra zona de esta página web.

¿Tiene complicaciones la rinitis?

Entre otras complicaciones se pueden mencionar la otitis, la sinusitis, los pólipos, la hipertrofia de cornetes, y la deformación de la boca con paladar ojival.
Otitis: La parte de atrás de la nariz comunica con los oídos por una especie de tubo que se llama la trompa de Eustaquio. En los oídos se forman mucosidad, que es expulsada hacia la nariz por la trompa de Eustaquio. En la rinitis alérgica, debido a la gran cantidad de mucosidad y a la congestión, puede taponarse esa comunicación, y las mucosidades de los oídos se quedan acumuladas, dando lugar a otitis medias. Pueden producirse otitis agudas y también otitis crónicas. Se pierde audición, aunque se suele recuperar cuando desaparece la otitis.
Sinusitis: Algunos huesos de la cabeza no son macizos, sino que tienen huecos por dentro; esos huecos se llaman senos. Los senos comunican entre sí y con la nariz a través de pequeños agujeros. En los senos se forman mucosidades, que son expulsadas hasta la nariz a través de esos orificios. En la rinitis alérgica, debido a la gran cantidad de mucosidad y a la congestión, pueden taponarse esas comunicaciones, y las mucosidades de los senos se quedan acumuladas, dando lugar a sinusitis, a inflamaciones de los senos, que pueden ser agudas y también crónicas.
Pólipos: La capa interna de la nariz, en inflamaciones crónicas, puede empezar a crecer y hacerse más gruesa, formando como bolas carnosas, llamadas pólipos, que taponan la nariz y hacen perder el olfato. El paciente tiene sensación de taponamiento, se suena, pero no expulsa mucosidad, y el taponamiento persiste. En las personas con pólipos se debe valorar si también tienen intolerancia aspirina y otros antiinflamatorios.
Hipertrofia de cornetes: Los cornetes son unos huesos que hay dentro de la nariz. En la alergia también se pueden congestionar, y la capa que los recubre se engrosa, haciéndolos hipertróficos, más grandes, de manera que taponan la nariz. Aunque el paciente se suene, tampoco expulsa moco y no resuelve el taponamiento.
Deformación de la boca: Cuando no se puede respirar por la nariz, se ha de abrir la boca. El llevar la boca abierta durante mucho tiempo hace que se deformen las mandíbulas, que los dientes se desplacen hacia delante, y que el paladar se haga más profundo, el llamado paladar ojival. Si se soluciona la respiración pronto, esa deformidad se puede corregir sin ayuda; si tarda más de lo adecuado, puede ser necesario un aparato de ortodoncia.

¿Las complicaciones son por alergia o por infección?

Las otitis y las sinusitis pueden ser debidas a acumulo de mucosidades relativamente limpias, o pueden infectarse con microbios, como ocurre con las mucosidades de los bronquios en el asma. Es similar a lo que ocurre con el agua: el agua corriente se mantiene limpia, el agua estancada se pudre y se contamina. Las mucosidades que se van moviendo son expulsadas, las mucosidades que se quedan atascadas se contaminan de microbios y se infectan.
La rinitis alérgica no es la única responsable de las otitis y las sinusitis. Estas pueden aparecer en personas con rinitis aunque esta última no tenga la culpa, de igual manera que también pueden aparecer en personas sin rinitis.

¿Cuándo se sospechan complicaciones en la rinitis?

Se sospechan complicaciones cuando los síntomas son intensos y continuos, sin mejoría intermitentes, cuando los síntomas aparecen en un solo lado, si la mucosidad no es acuosa, sino espesa y de color, o aparecen otros síntomas fuera de la nariz.
La otitis se sospecha cuando aparecen síntomas de dolor en el oído, o se observa al mirar el oído. La pérdida de audición la puede notar el niño si ya es mayorcito. Si es pequeño no será consciente, y puede notarse en que el niño es distraído, no contesta cuando se le habla, o pregunta muchas veces ¿qué?, cuando se le está diciendo algo.
Las sinusitis se sospechan por dolor de cabeza, sensación de mucha congestión, tos persistente arrancando mucosidades, o fiebre de origen no aclarado.
Los pólipos y la hipertrofia de cornetes se sospechan porque el paciente necesitar llevar la boca abierta para respirar, o pierde el olfato. La deformación de la boca es visible.

¿Cómo se diagnostican las complicaciones en la rinitis?

La otitis se diagnostica mediante visión con el otoscopio. Para la sinusitis, si no son suficientes los síntomas, pueden necesitarse radiografías. Los pólipos y la hipertrofia de cornetes se observan al explorar la nariz.
Así se diagnostican la otitis y la sinusitis, pero saber si la rinitis alérgica es la culpable puede ser muy difícil y a veces imposible en la práctica.

¿Puede desaparecer la rinitis?

La rinitis, igual que el asma y otras enfermedades alérgicas, puede evolucionar de todas las formas. Puede empeorar, permanecer igual, mejorar, o desaparecer por completo.
Los niños que comienzan con rinitis de pequeños, pero que no tienen alergia, suelen evolucionar muy bien. La rinitis más corriente a esa edad está relacionada con infecciones víricas, y llega a desaparecer por completo.
Los niños con rinitis que tienen alergia presentan una evolución menos favorable que los no alérgicos. Su rinitis tiene tendencia a persistir durante más tiempo. Sin embargo, también puede ir mejorando mucho y llegar a desaparecer por completo. Esta mejoría se puede presentar o bien espontáneamente, o bien con el tratamiento antialérgico que corresponda.

¿De qué depende la evolución de la rinitis?

Hay muchos factores que se desconocen. Cuanto más frecuentes e intensos sean los síntomas, peor tiende a ser la evolución.
Para evolucionar favorablemente es importante que se siga el tratamiento de manera correcta, usando la medicación con las dosis, frecuencia y duración indicadas por el médico en cada caso.
Otro factor muy importante es que se averigüe la causa de la rinitis y que se ponga el tratamiento correspondiente. Si no se identifica la causa de la inflamación crónica de la nariz, esa causa seguirá actuando, y la rinitis persistirá. Si se identifica y se dispone de un tratamiento adecuado, al eliminar la causa la rinitis va mejorando hasta llegar a desaparecer.

¿La medicación de la rinitis es para toda la vida?

La medicación preventiva de la rinitis se usa durante periodos muy largos de tiempo, meses o años. En niños se usa de modo continuado en unas ocasiones, y en otras de modo intermitente, con descansos en los periodos sin síntomas. Por ejemplo, en verano hay muchos niños que interrumpen la medicación preventiva y luego vuelven a tomarla al acercarse el otoño.
La medicación preventiva no es “curativa”, es decir, no hace que desaparezca la rinitis para siempre. Hace efecto mientras se toma, y cuando se interrumpe deja de hacer efecto. Entonces los síntomas tienden a reaparecer, a menos que haya una mejoría espontánea del paciente, o una mejoría por un tratamiento etiológico o de la causa.
Por ello es importante tratar de averiguar la causa de esa rinitis. Si la causa se puede tratar, se llega a eliminar por completo la medicación. Se dan más detalles sobre los efectos y el uso de los tratamientos en el apartado “Tratamiento del asma y otras alergias”, en otra zona de esta página web.

¿Puede reaparecer la rinitis cuando ya ha desaparecido?

Sí que puede ocurrir. Cualquier persona puede empezar con síntomas de rinitis a cualquier edad, aunque nunca anteriormente hubiese tenido ni el más mínimo síntoma. Las personas que han padecido rinitis de niños y luego les ha desaparecido, pueden volver a tener síntomas más adelante, igual que cualquiera.
En los que tenían alguna alergia puede ser debido a reactivación de la alergia antigua o por aparición de alguna alergia nueva. Se debe consultar con el médico para hacer una valoración global de la severidad de los síntomas y de las posibles causas. Tanto en los “antiguos pacientes” como en los “nuevos” se debe valorar un estudio global y completo de la rinitis.

¿Cómo se sabe si los síntomas son por alergia o por catarro?

En una persona que padece rinitis es difícil distinguir si cuando se presentan los síntomas es debido a un alergeno o a un catarro. Los síntomas son iguales, y el tratamiento de rescate también es igual. Normalmente se usan antihistamínicos, que hacen su efecto sea cual sea la causa, un alergeno o un virus. No hay que preocuparse si es uno u otro, sino simplemente tomar el tratamiento de rescate durante el tiempo necesario.

¿Las personas con rinitis desarrollarán asma?

Algunas personas empiezan presentando síntomas de rinitis, y con el paso del tiempo les aparecen síntomas de asma. De hecho hay muchos pacientes con sólo rinitis, pero que al hacerles pruebas pulmonares presentan cierta disminución de la función pulmonar, con datos parecidos a los de las personas que ya tienen asma.
Pero no todas las personas con rinitis acaban desarrollando asma, ni siquiera aquellas con cierta alteración de la función pulmonar. Esas alteraciones de la función pulmonar pueden ser tan pequeñas que sólo se detectan con los aparatos de función pulmonar, pero no llegan a provocar síntomas y se puede llevar una vida totalmente normal.

¿Se puede pronosticar qué personas con rinitis presentarán asma?

Es muy difícil; se sabe simplemente que las personas con rinitis que ya tienen cierta alteración de la función pulmonar, y aquellas que tienen más alergia son más propensas a desarrollar asma en el futuro. Sin embargo, el asma puede aparecer en personas con rinitis que no tienen esos factores de riesgo, y puede no aparecer nunca aunque alguna persona tenga malos datos.

¿Se puede evitar la aparición del asma si se padece rinitis alérgica?

Como no se conocen todos los datos que influyen en la aparición del asma, es difícil saber cómo evitarla. Se supone que cuanto mejor se cumpla el tratamiento de la rinitis, sobre todo evitando la exposición a alergenos, menos probablemente aparecerá el asma.
También se ha comprobado que en niños que solo tenían rinitis alérgica sin asma y que han recibido vacunas antialérgicas, se ha bajado a la mitad el riesgo de que desarrollen asma en los siguientes diez años.

Resumen de la rinitis

La rinitis alérgica es una enfermedad muy frecuente en la edad pediátrica, debida a una inflamación crónica de las capas internas de la nariz, y suele ir asociada a conjuntivitis. Se presenta en la mayoría de los niños con asma. Produce síntomas de estornudos, picores y mucosidad, de modo parecido a un catarro normal, pero de manera muy repetida. Es muy variable en cuanto a gravedad y circunstancias de aparición de los síntomas. En la rinitis actúan lo que llamamos desencadenantes, que hay que distinguir de los causantes. Es importante tratar de identificar esos causantes, pues de ello depende en gran parte el tratamiento y el pronóstico. El tratamiento consta de tres apartados; el tratamiento de rescate o de los síntomas agudos, el tratamiento preventivo o antiinflamatorio, y el tratamiento etiológico o de la causa. La evolución también es muy variable, desde empeoramiento progresivo, pasando por estacionamiento o mejoría parcial, hasta desaparición total y definitiva. Algunos pacientes con rinitis pueden desarrollar asma con el paso del tiempo.

 

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