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Abril 2014
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Sergio Rael
 
ALERGIA Y ALERGENOS

PÓLENES

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¿Qué son los pólenes?

Los pólenes son granos microscópicos que se forman en la flores de las plantas, y que sirve para que estas formen frutos y se reproduzcan. Son causa frecuente de alergia, y pueden dar síntomas agudos de asma, rinitis, conjuntivitis. También pueden causar inflamación interna crónica de los bronquios y la nariz y ojos, de manera que se vuelven más reactivos frente a otros estímulos como infecciones, ejercicio físico, cambios de temperatura, olores fuertes, etc. Los pólenes también pueden dar síntomas de piel, como urticaria y edema o inflamación.
La ciencia que estudia los pólenes se llama Palinología. Al estudio de polen en el aire se suele referir como Aerobiología.

¿Cómo influyen los pólenes en la alergia?

Las plantas se reproducen pasando el polen de unas flores a otras. Todas las plantas, árboles, hierbas, arbustos y malezas forman polen, y para el traspaso de polen hay dos métodos: mediante insectos y mediante el viento.
Las plantas llamadas entomófilas intercambian el polen mediante insectos. Tienen flores grandes, vistosas, llamativas, que producen néctar y atraen a las abejas, avispas y otros insectos. El polen se queda pegado a las patas de los insectos, que lo transportan de flor en flor. Estas flores vistosas, como rosas, claveles, etc., tienen granos de polen grandes, que flotan poco, y por tanto no suelen dar alergia. Prácticamente sólo dan alergia a las personas que trabajan en jardinería, viveros o floristerías, y que están muy expuestas a estos pólenes.
Las plantas llamada anemófilas intercambian polen soltando los granos al aire, para que el viento los transporte. Tienen flores pequeñas, poco llamativas, que no producen néctar y no atraen insectos. Los granos de polen son pequeños, muy numerosos, flotan mucho en el aire, y el viento los puede transportar a cientos de kilómetros de distancia. Este tipo de plantas son las que dan alergia con mucha frecuencia.

¿En qué época del año hay pólenes?

Puede haber pólenes durante todo el año. La primavera es la estación en la que más plantas sueltan pólenes, pero durante el verano también son abundantes. En otoño hay plantas que sueltan polen durante una segunda fase, además de la primavera. Algunas plantas sueltan polen incluso durante el invierno. Así que la alergia al polen, aunque predomine en primavera, puede aparecer en otras estaciones del año.
Cada planta tiene su propia época de liberación de polen, su propia estación polínica. Las personas que saben que tienen alergia al polen de una planta concreta, deben informarse de cuál es la época en la que dicha planta suelta polen, pues es de esperar que empeore entonces.
Para informarse sobre alguna planta pregunte a su especialista con qué nombres puede conocerse. Por ejemplo, se puede encontrar información por el nombre corriente (olivo, ciprés), por el nombre en latín (olea, cupressus), o por el grupo de plantas (oleáceas, cupresáceas).

¿Cómo influye la región geográfica en los pólenes?

Cada zona geográfica tiene una vegetación característica. Algunas plantas se pueden encontrar en cualquier lugar, pero otras sólo crecen en zonas con clima adecuado. Por ejemplo, las gramíneas se encuentran en cualquier lugar, pero el olivo no se cultiva en el área cantábrica, y es raro encontrar abedules en el área mediterránea. La Parietaria, un arbusto, abunda más en zonas costeras que en el interior.
Además del tipo de vegetación, la región influye en el modo de liberación de pólenes. En las zonas costeras de temperatura más templada y con cambios menos bruscos, la liberación de polen suele ser más larga y en menos cantidad. En las zonas de interior, con mayores contrastes de temperatura, la liberación de polen suele ser más corta, pero en cantidades más grandes.
Así, en las zonas costeras, los síntomas por alergia a polen tienden a ser más duraderos, pero de menor intensidad. En las zonas de interior, los síntomas son más cortos, pero más severos.

¿Cómo influye el clima en los pólenes?

La cantidad de lluvia durante otoño e invierno influye en la cantidad de polen. Cuando llueve mucho durante esas estaciones, hay más agua subterránea, las plantas se desarrollan más y sueltan más polen. Si, por el contrario, ha sido un año de sequía durante esas estaciones, hay menos vegetación y menos floración, con lo que la cantidad de polen es menor.
Así, los años en que ha llovido o nevado mucho, se pronostica que habrá una primavera con más polen, y las personas alérgicas presentarán más síntomas.
Durante la propia estación polínica, cuando hay lluvia o humedad hay menos polen ambiental, ya que el agua lo elimina del aire. Cuando los días son secos y soleados, aumenta la concentración de polen.

¿Cómo influye el viento en los pólenes?

El viento transporta polen hasta cientos de kilómetros de distancia. En barcos en alta mar, a 500 kilómetros de la costa, se ha podido captar polen. Según de la zona de donde venga el viento traerá polen de unas plantas u otras. Cuando el viento viene del mar hay menos polen ambiental. Cuando sopla de zonas de interior hay más cantidad.

¿Cómo se sabe cuánto polen hay en el ambiente?

Existen unos aparatos, captadores, que filtran el aire y atrapan los pólenes ambientales. Estos pólenes se examinan al microscopio y se pueden contar e identificar. Habitualmente se miran cada semana. Esto se hace “a posteriori”, es decir, que se sabe cuánto polen ha habido, pero no cuánto habrá en los siguientes días, ya que dependerá de las condiciones climáticas.
Si una persona alérgica recuerda en concreto las fechas en que ha tenido peores síntomas, puede mirar qué pólenes ha habido esos días, si existe información de su lugar de residencia.
Está información está disponible en diversas páginas de Internet. La persona alérgica debe consultar y buscar si hay información. Puede consultar entre otras la página web www.uco.es/rea

¿Los recuentos de polen son fiables?

Los recuentos de polen son muy fiables, pero representan la situación de áreas limitadas. El tipo y cantidad de polen depende de la distancia del captador a la vegetación que suelta polen y de la dirección del viento. La información del captador es útil sobre todo para saber que determinadas plantas están soltando gran cantidad de polen.
Por ejemplo, si los niveles de olivo o de ciprés están altos en un captador a 50 kilómetros de su vivienda, también estarán altos en su área de residencia si existen olivos o cipreses. Pero si en su calle o área de residencia hay algún tipo especial de árbol u otra planta, sus niveles de polen podrían estar altos, y sin embargo no aparecer en los datos del captador. Podríamos decir que los niveles de polen de los recuentos “son todos los que están (en el captador), pero no están (en el captador) todos los que son”.

¿Qué es un calendario polínico?

Es un calendario en el que se muestran los meses en los que las plantas principales sueltan polen todos los años. Da información general sobre las fechas en que es de esperar que haya polen, pero no datos concretos sobre el año en curso, ya que estos datos dependen del clima de cada año.
Existen calendarios polínicos para países enteros, o para regiones o ciudades concretas, que se pueden buscar en Internet.

¿Es diferente el polen en las ciudades y en el campo?

En las ciudades hay poca vegetación, pero también suelta polen. En las ciudades y zonas con más contaminación el polen tiende a ser más agresivo, más alergénico, da más alergia que el polen de las mismas plantas que crezcan en lugares con aire más limpio. Sin embargo, como el viento transporta pólenes de decenas de kilómetros de distancia, no podemos saber cuál es el origen del polen que respiramos en un momento determinado.

¿Qué pólenes son los que causan alergia más frecuentemente?

Aunque no es una clasificación botánica correcta, desde el punto de vista de la alergia distinguimos tres clases principales de plantas: árboles, gramíneas, y arbustos o malezas. Dependiendo de la zona donde viva tendrán más importancia unas u otras.
Es recomendable buscar imágenes para reconocer la planta que cause alergia, y conocer el calendario polínico. Hay numerosas páginas en Internet con fotos para identificar las plantas.

¿Qué árboles dan alergia?

Entre los árboles son de destacar el olivo, ciprés y plátano (no tiene relación con el plátano de comer), y también otros como el abedul, encinas y similares, fresno, aligustre, morera, olmos y similares. Aunque son muy conocidos no son causa frecuente de alergia ni los pinos ni las palmeras.

¿Qué gramíneas dan alergia?

Las gramíneas pueden ser silvestres o cultivadas. Las cultivadas son los cereales: trigo, centeno, arroz, maíz, cebada, avena y otras. La alergia al polen de la planta no quiere decir alergia a la harina de estos cereales, por lo que estos alimentos se pueden comer con normalidad. Las gramíneas silvestres son las hierbas: el césped de parques, chalets, campos de fútbol, y las hierbas que crecen en los campos, bosques, montes, solares y a los lados de los caminos.
Las gramíneas suelen tener reactividad cruzada. Esto quiere decir que si se tiene alergia a una de ellas, se supone que se tiene alergia a todas, o casi todas. Hay muchísimas especies, que se conocen por sus nombres corrientes o por sus nombres en latín: hierba timotea, ballico, heno, grama, caracolillos, espiguillas, dactylis, festuca, lolium, phleum, poa etc. Hay algunas que no suelen tener reactividad cruzada, como cynodon o trisetum.

¿Qué arbustos dan alergia?

Los arbustos y malezas son de muy distintas familias, muchas sin relación entre sí. Reciben distintos nombres en cada zona, y en alergia se les conoce más por sus nombre en latín. Destacan la Parietaria, Salsola, Artemisia, Chenopodium, Plantago, Taraxacum, Rumex, etc.

¿Cómo dan alergia los pólenes?

Igual que con otras sustancias ambientales, si alguien alérgico respira gran cantidad del polen al que tiene alergia, puede tener un ataque agudo de síntomas de asma o de rinoconjuntivitis. Cuando se respiran diariamente o casi diariamente cantidades pequeñas y repetidas de pólenes, estos puede que no causen síntomas agudos, pero esas pequeñas cantidades van causando una inflamación interna de los bronquios.
Esa inflamación continua hace que los bronquios sean más sensibles a toda clase de estímulos: infecciones, otras alergias, ejercicio, aire frío, contaminación, etc. Esos estímulos causan entonces síntomas agudos y desorientan sobre la culpa de los pólenes. Esos estímulos no causarían síntomas si los bronquios no tuvieran inflamación previa debida a los pólenes.
Lo mismo que en los bronquios sucede en la nariz y en los ojos.

¿Cuándo se sospecha la alergia a pólenes?

Cuando los síntomas de asma, rinitis, conjuntivitis o urticaria aparecen sólo en primavera es fácil de sospechar que sea por alergia a pólenes. Pero como los síntomas por polen no sólo aparecen en primavera, rutinariamente se suelen estudiar los pólenes más corrientes en las personas con esos síntomas, aunque en principio no parezcan sospechosos.
La mayoría de las personas necesitan haber pasado varias estaciones polínicas para sensibilizarse a pólenes. Por eso, en niños pequeños, con menos de 4-5 años, las alergias a polen son poco frecuentes, y no se suelen estudiar sistemáticamente, a menos que haya una sospecha fuerte. De todas maneras, aunque es poco frecuente, existen niños menores de un año con sensibilización a polen.

¿Cómo se estudia la alergia a polen?

Como el resto de alergias, con pruebas en piel, análisis de sangre y pruebas de provocación. Se dan más detalles en el apartado de Estudio de la alergia.

¿Qué pólenes se estudian cuando hay sospecha?

Se estudian los pólenes más frecuentes en la zona de residencia del paciente. Los especialistas conocen cuáles son los pólenes más corrientes en su área de trabajo. Si el paciente sospecha de alguna planta concreta, porque abunda en las cercanías de su domicilio, trabajo, o escuela, debe indicárselo al especialista. Se hará estudio del polen de esa planta, si es que está disponible para pruebas.
Algunos de los árboles de los que existen más sospechas son los pinos y las palmeras, que curiosamente dan alergia con poca frecuencia. Esta alta sospecha se debe a que son árboles que todo el mundo reconoce con facilidad. La alergia a pino es muy poco frecuente porque tiene un polen muy pesado, que vuela a poca distancia. La alergia a palmeras se da con más frecuencia en zonas donde hay gran densidad de palmerales.

¿A qué se deben los síntomas si no se tiene alergia a pólenes?

Los síntomas de asma, rinitis, conjuntivitis o urticaria pueden deberse a alergia a otras sustancias, como ácaros, hongos, alimentos, etc, o pueden deberse a causas no alérgicas.
En algunas personas en quienes no se identifica la causa de los síntomas puede haber una sospecha muy fuerte de que sea alergia a polen, por repetirse varios años en épocas de polinización. Pueden deberse realmente a algún polen que no se identifica, bien porque no se ha probado, bien porque no está disponible para pruebas. Existen cientos de plantas que sueltan polen, pero con las pruebas disponibles actualmente se pueden estudiar alrededor de cincuenta.
Estas personas con alta sospecha pero sin identificación de la causa deben controlarse con tratamiento de rescate y tratamiento preventivo, que se detallan en otros apartados de esta web.

¿Qué se puede hacer para evitar los pólenes?

Las medidas que se pueden hacer para evitar los pólenes son limitadas, ya que viene flotando por el aire desde largas distancias. No obstante, se dan una serie de recomendaciones para evitarlos dentro de lo posible.
Primero, se ha de saber a qué plantas se tiene alergia y conocer su época de polinización. Si sabe en qué lugares hay esas plantas, evite acercarse a esos lugares en la época correspondiente. Aunque el polen puede llegar de kilómetros de distancia, cuando más cerca esté de esas plantas, mayor cantidad y concentración de polen habrá.
Evite segar y remover la hierba y otros restos vegetales.
En la época de polinización se debe prestar atención a la aparición de los primeros síntomas, para usar el tratamiento recetado por el especialista.
Viajando en coche es mejor llevar las ventanillas cerradas. Muchos coches tienen filtros anti-polen, que hay que limpiar o cambiar con regularidad. El desplazarse en motocicleta o bicicleta hacer que más granos de polen choquen con nosotros.
Las gafas de sol evitan el choque directo del polen contra los ojos. En casos extremos puede ser conveniente llevar mascarilla que filtre el polen.

¿Se ha de tener alguna precaución dentro de las casas?

Como los pólenes entran del exterior, en la época de polinización se han de ventilar las habitaciones media hora por la mañana temprano, y después cerrar las ventanas, sobre todo por la noche.
Respecto a la limpieza de la casa, se recomiendan las mismas normas que para los ácaros y los hongos, que se detallan en otro apartado de esta web.

¿Se ha de tener alguna precaución con la alimentación?

En su alimentación tenga en cuenta que algunas verduras y frutas pueden tener pegados granos de polen, especialmente si tienen pelusa. El comer o tocar estas frutas puede originar aparición de urticaria o de síndrome alérgico oral (enrojecimiento, picor, erupciones e incluso inflamación de la boca o alrededor de la boca). En este caso, otra persona ha de pelar y luego lavar la fruta antes de que la toque o coma la persona alérgica.
La miel, la jalea real y productos obtenidos de las abejas pueden tener polen. Observe si presenta alguna molestia al tomar estos productos.
Además de una posible falsa alergia a alimentos por estar contaminados con polen, tal como se ha descrito, sí que existe una relación de alergia a pólenes con verdaderas alergias a alimentos.

¿Qué relación tienen la alergia a polen y a alimentos?

Los llamados síndrome polen-frutas o síndrome artemisia-especias son la coincidencia de alergia a algún polen con alergia a algún alimento: por ejemplo la alergia a polen de abedul con alergia a manzana, melocotón, otras frutas rosáceas, zanahoria y avellana, la alergia a polen de artemisia con alergia a apio, zanahoria y especias.
Esto se debe a la llamada reactividad cruzada. Algunas proteínas de los pólenes y de los alimentos pueden ser muy parecidas, y la persona alérgica reacciona frente a ambos.
Consulte con el especialista si su alergia a polen lleva asociada frecuentemente alergia a algún alimento.

¿Debo arrancar las plantas cuyo polen causa alergia?

Algunas personas que tienen vivienda con jardín se plantean si han de arrancar alguna planta que tengan, por ejemplo un olivo, si su polen les causa alergia. Debe tenerse en cuenta que en los alrededores existirán probablemente más plantas que continuarán soltando polen. Aunque no tengan un foco de polen tan cerca, lo más seguro es que no se note apenas mejoría. Se debe consultar con el especialista la situación concreta de la planta y la cercanía al paciente.

¿Es conveniente cambiar de residencia por la alergia a polen?

Si se tiene alergia a una planta que suelta polen durante poco tiempo, y se puede acudir a una zona donde no haya esa planta, se puede considerar la conveniencia de un desplazarse temporalmente y volver cuando haya acabado esa estación polínica. Se debe valora la intensidad de los síntomas y la respuesta a otros tratamientos.
Si la planta culpable está muy extendida, como por ejemplo las gramíneas, no tiene sentido desplazarse. Si la estación polínica es larga, de varios meses, deben valorarse los inconvenientes de una estancia prolongada fuera de la residencia habitual.
Cuando se considera la posibilidad de un cambio de residencia permanente, se debe tener en cuenta otro aspecto. Al desplazarse a una zona sin las plantas culpables, es de esperar una mejoría. Con el paso del tiempo, algunas personas pueden hacerse alérgicas a los pólenes de la nueva zona y volver a tener síntomas. Estas nuevas alergias no siempre aparecen, pero debe valorarse ese riesgo. Algunas personas tienen gran facilidad para desarrollar unas alergias tras otras, mientras que otras se hacen alérgicas a una sola cosa y no desarrollan más alergias. Es difícil predecir en quiénes aparecerán y en quiénes no. Se debe consultar con el especialista cada caso concreto.

¿Qué se hace si no se mejora con las normas para evitar polen?

Además de las normas para evitar pólenes, las personas con alergia pueden usar tratamiento de rescate cuando tengan síntomas, tratamiento preventivo si los síntomas son intensos, prolongados o muy repetidos, y tratamiento etiológico con inmunoterapia o vacunas de la alergia. El especialista recomendará el tratamiento individual más adecuado.
Se dan más detalles sobre estos tipos de tratamiento en otra zona de esta web.

Resumen de la alergia a pólenes

Hay numerosas plantas cuyo polen puede causar síntomas alérgicos de asma, rinitis, conjuntivitis y urticaria. Estos síntomas por polen aparecen más en primavera, pero no exclusivamente, pues hay pólenes todos los meses del año. El tipo y la cantidad de polen dependen del área geográfica y del clima. El polen puede desplazarse por el viento a muchos kilómetros de distancia. La persona con alergia a polen debe aprender a reconocer qué planta le causa alergia y su época de polinización; para ello hay mucha información en Internet. Esta información es fundamental para intentar disminuir la exposición a pólenes.

 

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