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8 Jul 2020
Alergia niña

Uno de cada cuatro niños en España tiene alergia

El 8 de julio se celebra el Día Mundial de la Alergia

La alergia es una enfermedad que afecta a uno de cada cuatro niños en España, lo que suponen alrededor de 2 millones de niños, una cifra que se incrementa cada año, según datos de SEICAP. 

Entre las enfermedades de causa alérgica más frecuentes en la población infantil se encuentran la alergia a los alimentos, el asma de etiología alérgica y la dermatitis atópica.

Las alergias alimentarias son muy habituales, de hecho, afectan a uno de cada diez niños, según datos de la Organización Mundial de la Alergia.

Los alimentos que las originan con mayor frecuencia son la leche, el huevo, el pescado, las frutas y los frutos secos. Las más habituales en lactantes y niños pequeños son las de la leche y el huevo, que tienden a desaparecer cuando los menores alcanzan la tolerancia a estos alimentos.

En los niños más mayores y adolescentes son más habituales las alergias a los frutos secos y a las frutas, que suelen ser más duraderas e incluso permanecer de por vida.

El asma afecta a uno de cada diez niños en edad escolar, mientras que la dermatitis atópica puede afectar al 20% de los niños. En el 60% de los casos se inicia durante el primer año de vida.

¿Qué es la alergia?

La alergia se define como una reacción de defensa del organismo ante sustancias externas que penetran en el cuerpo, ya sea a través del aparato digestivo, el respiratorio o a través de la piel.

El sistema inmunológico del niño alérgico reconoce a esas sustancias ajenas como extrañas e intenta defenderse de ellas y neutralizarlas, mediante mecanismos que son dañinos para su organismo y les provocan los síntomas de alergia.

Los síntomas pueden ser muy intensos y evidentes, y otras veces pasan más desapercibidos.

Para desarrollar la alergia se necesita al menos un primer contacto con la sustancia externa, llamada alérgeno, y para manifestarse se necesita más de un contacto, que es cuando se inicia el proceso de sensibilización, que puede ir en aumento hasta generar los síntomas.

Los síntomas pueden ser muy variados y afectar al sistema respiratorio, causando rinitis o asma.

En la piel puede producir habones (urticaria), inflamación de mucosas o angioedema dermatitis de contacto o exacerbación de la dermatitis atópica.

A nivel digestivo puede provocar dolor abdominal, vómitos o diarrea, con grados de diferente intensidad.

Cuando se producen todos estos síntomas al mismo tiempo, estamos ante una anafilaxia. La anafilaxia es la reacción alérgica más grave que puede producirse, se instaura rápidamente y puede ser mortal.

Tratamiento de la alergia

Para evitar una reacción alérgica alimentaria, hay que realizar una dieta exenta del alimento implicado. En caso de ingesta accidental y en función de los síntomas presentados, el tratamiento consistirá en antihistamínicos y/o corticoides via oral. En caso de anafilaxia, el tratamiento de elección es la adrenalina intramuscular que debe administrarse en la parte lateral muslo, lo más precozmente posible.

Para el tratamiento del asma, será necesario la administración de medicación inhalada con broncodilatadores de corta acción como tratamiento de rescate en caso de una crisis aguda y con corticoides y/o broncodilatadores de largo plazo entre otros fármacos (antileucotrienos, etc) como tratamiento de mantenimiento para controlar la enfermedad y evitar las crisis.

En el asma por alergia a inhalantes, el pediatra alergólogo podrá valorar si el niño se benefiaciría de un tratamiento con inmunoterapia.

El niño alérgico deberá estar siempre identificado y controlado en el colegio y en su entorno, debiendo estar adiestrados tanto padres como profesores en el manejo del autoinyector de adrenalina y manejo de los dispositivos de los sistemas de inhalación.