2 de mayo de 2017

SEICAP y el Día Mundial del Asma 2017

Noticia

El 2 de mayo es el Día Mundial del Asma, un acontecimiento auspiciado por la Iniciativa Global para el Asma (GINA, por sus siglas en inglés) para mejorar la atención y el cuidado del asma en el mundo. El lema escogido este año es: “Asma: mejor aire, mejor respiración”, con la intención de aumentar nuestra conciencia sobre la importancia de cuidar el medio ambiente y el aire que respiramos para disminuir el asma.

 

El tema resulta muy oportuno este año en el que la contaminación del aire de las ciudades ha sido noticia y ha provocado medidas de gran impacto social, especialmente relacionadas con las limitaciones al tráfico rodado. SEICAP publicó una nota de prensa en enero avisando de que la alta contaminación agrava los síntomas de asma infantil.

 

El asma es una enfermedad fundamentalmente pediátrica, ya que la mayoría de las personas la inician durante la infancia. Es por ello que los pediatras tenemos una especial sensibilización frente a este problema, tanto en los centros de salud como en los hospitales. Cada paciente necesita unos cuidados propios, ya que el asma de cada paciente es distinta y especial y, además, puede ir evolucionando con el crecimiento de los niños.

 

Aunque no conocemos el motivo por el que un niño desarrolla el asma, sí que sabemos que hay algunos factores que lo favorecen. Algunos son difíciles de evitar, como las alergias, ya que estas aparecen sin que podamos hacer mucho para prevenirlo. Otras, sin embargo, sí que son susceptibles de mejora, y son a las que se refiere el lema del Día Mundial del Asma de este año.

 

La limpieza del aire de nuestros hogares depende principalmente de la evitación del tabaco. Nadie debe fumar dentro del hogar porque ello incrementa el riesgo de asma en los hijos. Dados los numerosos perjuicios del tabaco, tener un hijo (o incluso, planear tenerlo) debe ser un aliciente para buscar ayuda para abandonar definitivamente el tabaquismo de la madre y del padre. Mientras ello no sea posible, nadie debe fumar en ninguna habitación del hogar, aunque no estén los niños presentes. Solo podría estar permitido en la calle o en el balcón exterior y con la puerta del mismo cerrada. Muchos niños podrían no ser asmáticos o serlo con menor gravedad si el tabaco no existiera.

 

La limpieza del aire exterior de nuestras ciudades depende en gran medida del tráfico y de las industrias. Debemos cambiar nuestros hábitos, tanto a nivel individual como colectivo, para conseguir un aire más limpio que nos proteja tanto del asma como de otras enfermedades respiratorias. Es una responsabilidad de las autoridades públicas y de cada uno de nosotros.

 

Un mejor aire es una mejor respiración. Y respirar es vivir.