4 de septiembre de 2020

Los niños con inmunodeficiencias graves no deberían asistir a clase

Noticia
  • Hasta la fecha, los pacientes con inmunodeficiencias primarias (IDP) han sido considerados grupo de riesgo frente a la COVID-19 por su alta vulnerabilidad frente a las infecciones, si bien la evidencia demuestra que sólo algunas formas de IDP pueden considerarse de riesgo elevado
  • Los pediatras alergólogos recuerdan la importancia de administrar la vacuna de la gripe a niños asmáticos y con IDPs

Madrid, 4  de septiembre de 2020. La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), ha elaborado unas recomendaciones especiales este año para el regreso a la actividad escolar de los niños con inmunodeficiencias primarias (IDPs). La SEICAP advierte que algunos niños con formas IDPs  concretas presentan un riesgo elevado frente a la COVID-19 y solo éstos no deberían iniciar la actividad escolar de forma presencial sino online, dependiendo de su situación clínica y de las características epidemiológicas de su comunidad.

La incidencia global para todos los tipos de IDP se estima en uno de cada 1200 recién nacidos vivos y actualmente se conocen más de 300 inmunodeficiencias primarias, causadas por defectos hereditarios o genéticos del sistema inmunológico. En general, estos niños son más vulnerables ante las infecciones causadas por cualquier microorganismo, pero, en función del déficit inmunológico se pueden dividir en tres grupos de susceptibilidad: bajo riesgo, moderado y elevado. “Los que tienen inmunodeficiencia combinada grave son los más vulnerables, así como los trastornos asociados con hemofagocitosis linfohistocitaria. Otras formas de inmunodeficiencia combinada también son vulnerables, así como las formas de IDP tributarias de trasplante. Todos los casos considerados de riesgo elevado deben seguir unas medidas extremas para evitar el contagio y realizar las clases escolares de forma telemática hasta que la situación se estabilice y/o su situación clínica mejore”, advierte la doctora Pilar Llobet, coordinadora del Grupo de Inmunología Clínica de SEICAP. Las medidas para la incorporación de estos niños a la escuela elaboradas por este grupo de trabajo pueden consultarse aquí.

En riesgo moderado se sitúan los niños con inmunodeficiencia común variable, agammaglobulinemia congénita y enfermedad granulomatosa crónica, entre otras, que no presenten complicaciones. “En estos casos pueden incorporarse con las garantías de que se cumplen las medidas de higiene general a aplicar para toda la población: distancia de seguridad de más de 2 metros e higiene de manos, además de precaución con los objetos y limpieza de las aulas”, comenta la doctora Llobet.

En general, a todos los niños con IDPs se recomienda no suspender ningún tratamiento pautado por el especialista, incluidas las inmunoglobulinas cuando sean necesarias, además de mantener las medidas de higiene para la vuelta a las aulas recomendadas por la Asociación Española de Pediatría (AEP) y consultar con el médico de referencia ante cualquier duda que pueda surgir. La AEP también ha publicado un documento de recomendaciones para la reincorporación de los niños con enfermedades crónicas a la escuela en cuya coordinación ha participado la doctora Mercedes Escarrer, presidenta de SEICAP.

Vacuna de la gripe

Desde SEICAP se recuerda la importancia de la vacuna antigripal en niños con IDPs (la mayoría), recomendación extensible a su vez para los niños asmáticos y advierte de que este año se adelantará la campaña de vacunación a primeros de octubre para evitar coincidir con la COVID-19. “En general en ambas situaciones, estos niños son más vulnerables: las inmunodeficiencias implican un déficit inmunológico que les hace más susceptibles al ataque de virus y bacterias, mientras que, en el caso de los asmáticos, el riesgo está relacionado con la inflamación crónica de sus bronquios, que les hace más sensibles a las infecciones, sobre todo las de tipo respiratorio, como es el caso de la gripe o de la bronquitis”, señala el doctor Juan Carlos Juliá, coordinador del Grupo de Trabajo de Educación Sanitaria y miembro del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de SEICAP.

Los niños y adolescentes con asma no son considerados grupos de riesgo en la actual pandemia causada por el virus SARS-CoV-2, sin embargo, dado que es una enfermedad respiratoria crónica en la población infantil, el Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de SEICAP también ha elaborado unas recomendaciones para su incorporación a la escuela que pueden consultarse aquí. “Lo más importante que tienen que tener en cuenta es que deben cumplir con el tratamiento de mantenimiento indicado por su pediatra alergólogo y administrarlo de forma correcta, utilizando inhalador con cámara espaciadora para asegurar la entrada del medicamento a sus bronquios”, explica el doctor Juliá. Si el niño presenta síntomas que no mejoran o atípicos lo mejor será consultar con su pediatra alergólogo.

En general, desde SEICAP se recuerda la importancia de cumplir con las medidas generales para evitar el contagio del nuevo coronavirus: evitar el contacto físico entre personas fuera del núcleo familiar, usar la mascarilla tal y como recomiendan las autoridades sanitarias y mantener la distancia de seguridad, al salir a la calle, de al menos 2 metros.

La SEICAP ha elaborado un listado de consejos para garantizar una vuelta al cole segura para niños con asma, alergia e IDPs:

 

  1. Lavado frecuente de manos y distancia de seguridad de 1,5 metros, a ser posible 2, y mascarilla obligatoria a partir de 6 años, así como el resto de medidas de prevención e higiene del Ministerio de Sanidad.        
       
  2. Identificación de síntomas y diferenciación con COVID-19: es importante saber identificar los síntomas de una crisis asmática o reacción alérgica en niños para poder distinguirlos de la COVID-19. Ante cualquier duda, debe consultarse con el pediatra alergólogo para saber cómo proceder en cada situación.     

  3. Seguir los consejos para niños con IDP en función del riesgo: se recomienda que los niños con riesgo elevado valoren conjuntamente con su especialista la posibilidad de no acudir al colegio y seguir las clases de forma telemática. Más información aquí.       
        
  4. Cumplir con la medicación: es importante que los niños con enfermedades como el asma, IDPs y alergia respiratoria que tengan un tratamiento de mantenimiento para reducir los síntomas y las crisis, cumplan de forma estricta con el mismo. En el caso de los inhaladores es preciso utilizarlos de forma correcta con una cámara espaciadora. Consultar más recomendaciones para niños asmáticos aquí.
  1. Vacuna antigripal para niños con IDP y asmáticos: se adelantará al otoño, en principio, a primeros de octubre, y es recomendable que todos aquellos niños con asma e IDPs en las que está indicado se vacunen. Se prevé que la gripe se pueda presentar a la vez que la COVID-19 por lo que será importante estar protegidos.
  1. Evitar factores desencadenantes (alergias del paciente y tabaco): es preciso enseñar a los niños con asma o alergias a evitar factores desencadenantes que puedan ocasionarles síntomas.
  1. Proporcionar información detallada al colegio y facilitar la identificación del alumno: ante el posible cambio de compañeros y profesores para adaptar los colegios en prevención de la COVID-19 es importante actualizar la información médica del niño con tiempo y entregar su informe médico a los responsables docentes. Además, deberá facilitarse la medicación de rescate en caso de necesitarla, así como asegurarse de que el centro tiene protocolos de actuación para casos de emergencia y conocimiento de las medidas de prevención en alergias.
  1. Estar informado sobre el servicio de comedor: se prevén cambios en los servicios de comedor con el nuevo curso, por lo que será necesario que aquellas familias de niños con alergias alimentarias extremen las precauciones, se informen de las medidas a seguir para la evitación de alérgenos y aseguren una alimentación segura y sin riesgos para ellos.