19 de enero de 2017

La alta contaminación agrava los síntomas de asma infantil

Noticia
  • La reducción de los niveles de contaminación ambientales disminuye los síntomas de bronquitis en niños
  • El 21% de la población española vive en zonas en las que se han superado los límites legales de exposición al ozono troposférico.
  • La calidad del aire de Madrid sigue superando los límites legales de sustancias con riesgos para la salud

 

La alta contaminación registrada en las últimas semanas agrava los síntomas de asma infantil, lo que puede dar lugar a una fuerte crisis que precise de un ingreso hospitalario. Así lo advierte la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) que recomienda a los niños asmáticos tomar medidas preventivas como evitar los esfuerzos físicos y ejercicios al aire libre cuando los niveles de polución superen el umbral de seguridad, como está ocurriendo en algunas ciudades como Madrid o Barcelona. Según datos de la SEICAP, uno de cada diez niños en edad escolar tiene esta patología.

 

La contaminación atmosférica causa importantes efectos en la función pulmonar ya que produce un estrechamiento e inflamación de las vías respiratorias y una reducción del flujo de aire. “En el caso de los niños, los vuelve más vulnerables a sufrir una infección ya que aún tienen por desarrollar tanto el sistema inmunológico como el respiratorio. Por ello, la repercusión puede ser mayor aún, sobre todo en aquellos con una inflamación crónica de los bronquios como consecuencia del asma o con problemas respiratorios como la rinitis”, asegura el doctor Luis Moral, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP. Un estudio publicado este mes en Current Opinion in Allergy and Clinical Immunology confirma que la exposición a la contaminación atmosférica es perjudicial en la vida prenatal y temprana por lo que las intervenciones para reducir la contaminación son factibles y resultan beneficiosas.

 

Diversos contaminantes, “como las partículas en suspensión, el ozono y los óxidos de carbono, sulfuro y nitrógeno, entre otros, pueden alcanzar concentraciones nocivas para la salud”, indica el doctor Moral. El principal es el dióxido de nitrógeno (NO2 ) que procede en su mayoría del tráfico rodado y cuyos niveles en la atmosfera aumentan por la utilización de vehículos diésel. “Se trata de una sustancia con graves consecuencias para la salud pues empeora de manera notable los síntomas respiratorios de niños asmáticos, lo que provoca un aumento de las visitas a urgencias y los ingresos hospitalarios”, subraya. El NO2 ocasiona irritación de ojos, nariz, garganta, tos y sensación de falta de aire. Otra investigación reciente publicada en la revista JAMA concluye que una reducción de los niveles de polución ambientales se asocia con disminuciones significativas en los síntomas bronquiales en niños.

 

Por otro lado, un informe de Ecologistas en Acción apunta a que un 21% de la población española vive en zonas en las que se superan los límites legales de exposición al ozono troposférico. Por ciudades, Madrid es la más contaminada y donde la calidad del aire sigue superando los límites legales de sustancias nocivas para la salud, como es el NO2. “Es imprescindible que desde el gobierno y todos los representantes de la Administración se tomen medidas que aminoren en todo lo posible el deterioro del aire que respiramos, no solo para beneficiar a la salud de la sociedad actual, sino la de futuras generaciones”, reclama el doctor Moral. Algunos ayuntamientos como el de Madrid tienen en marcha planes anticontaminación con medidas como restricciones de tráfico en épocas de elevados niveles de contaminación. 

 

Cómo prevenir

El asma es la enfermedad crónica más relevante en la población infantil. Sus principales síntomas son ahogo o dificultad para respirar, tos repetitiva, pitidos y ruidos en el pecho u opresión o tirantez en el mismo. Para evitar su agravamiento, la SEICAP recomienda extremar las precauciones con niños asmáticos y alergias respiratorias ante la alta contaminación. Así, “es preciso cumplir con el tratamiento indicado por el pediatra alergólogo y evitar en la medida de lo posible la práctica de ejercicio físico y esfuerzo al aire libre, sobre todo en momentos de máxima polución como es el final de la tarde”, explica el doctor Moral. Esto puede consultarse en páginas como www.puntoaire.info. Además, es conveniente usar transporte público y huir de espacios con humo y muy cargados.

 

En caso de crisis, la primera medida a seguir “es la administración de un broncodilatador de alivio. Además, si no mejora, deberá consultar con su pediatra o acudir a los servicios de urgencia si empeora”, comenta.