22 de enero de 2020

El riesgo de hospitalización por gripe en niños con asma puede ser hasta cuatro veces mayor

Noticia

Los pediatras alergólogos recuerdan la importancia de la vacuna de la gripe en niños con asma

Madrid, 22 de enero de 2020. La gripe, decretada como epidemia ya en varias comunidades autónomas, es un virus que puede resultar más peligroso en poblaciones de riesgo, como los niños con asma, que pueden tener hasta cuatro veces más riesgo de hospitalización. Así lo advierte la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), que insiste en la importancia de que estos menores estén vacunados contra la gripe, tomen la medicación preventiva pautada por su pediatra alergólogo y sigan unas adecuadas medidas higiénico-dietéticas para evitar el contagio de este tipo de infecciones.

Los riesgos de hospitalización por gripe en niños con diagnóstico previo de asma son mayores, según confirma una investigación reciente publicada en la revista Epidemiology. De hecho, en países como EEUU y Alemania, el riesgo es cuatro veces mayor, según una revisión de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI, por sus siglas en inglés). “La gripe, al ser una infección vírica de las vías respiratorias que afecta sobre todo a garganta, nariz y bronquios, es un importante factor de riesgo para los niños con asma, que sufren una inflamación crónica de los bronquios y en los que los síntomas gripales pueden provocarles crisis asmáticas”, sostiene el doctor Luis Moral, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de SEICAP. Por otro lado, la gripe puede conllevar complicaciones graves en estos menores con la aparición de patologías más complicadas como la bronquitis o la neumonía. “De ahí que el asma sea la enfermedad crónica más común en los niños hospitalizados por gripe”, señala.

La gripe afecta cada año a entre el 5 y el 20% de la población mundial, según cifras de la EAACI. Se caracteriza por fiebre alta, dolores musculares y de cabeza, malestar general, tos, dolor de garganta y rinitis, puede durar una semana y su contagio es fácil ya que se transmiten a través del aire debido a que las personas infectadas dispersan en él gotitas infectadas al toser, hablar o estornudar. “Además, también puede contagiarse a través de las manos. Por todo ello, las escuelas infantiles y los colegios son entornos en los que hay más probabilidades de propagación del virus, incluso hasta un 50% más, ya que es más frecuente el contacto entre los alumnos”, indica el doctor Moral.

Prevención de la gripe en niños asmáticos

Desde SEICAP se insiste en que lo más importante para evitar complicaciones en los niños con asma durante la temporada de epidemia de gripe es seguir unas adecuadas medidas de prevención. “Es muy importante que, como población de riesgo, todos los niños asmáticos reciban la vacuna contra la gripe. Así se recomienda en todos los países de la Unión Europea y en la mayoría de los países desarrollados, ya que resulta segura y eficaz para protegerles del virus”, advierte el doctor Moral. Sin embargo, las tasas de cobertura en niños en España son bajas según señala la EAACI, de entre el 18 y el 20%. Por otro lado, cabe destacar que “las vacunas antigripales que se utilizan en España contienen menos de 0,6 a 1 mcg/ dosis de ovoalbúmina, por lo que son consideradas seguras en niños con alergia al huevo sin anafilaxia”, explica. En cualquier caso, conviene seguir las recomendaciones de SEICAP para niños con alergia al huevo.

Por otro lado, también es imprescindible seguir las indicaciones pautadas por el pediatra alergólogo en cuanto a la administración del tratamiento preventivo. “Los fármacos tomados de forma preventiva permiten el control del asma, sobre todo en casos más graves. De esta manera, se consigue reducir la intensidad de los síntomas, e incluso su evitación en muchos casos, y, por tanto, se evitan las crisis asmáticas”, indica el doctor Moral.

Por último, desde SEICAP se recuerda, en todos los casos, pero con mayor insistencia en los niños asmáticos, seguir unas adecuadas medidas higiénico-dietéticas. “Lo más importante es enseñar a los niños a lavarse las manos con frecuencia. Además, que se tapen la boca y la nariz al estornudar o toser, utilizando pañuelos desechables, evitar su contacto con personas enfermas, además de la exposición al humo del tabaco y la contaminación del aire”, concluye el doctor Moral.